lento pero seguro
porque vamos y voy siempre corriendo, demasiado deprisa, sin tiempo para desayunar sentado, palpándome los bolsillos de los pantalones para comprobar si llevo esto, volviendo a subir a casa porque me he olvidado lo otro; por eso, está bien tener fases para hacer todo más despacio. como ésta. así van pasando los días. uno a uno. y cada uno una hoja de calendario, grande. posts cortos y parecidos con pocas noticias y las mismas reflexiones. misma ciudad, mismos caminos de ida y vuelta que van creando nuevas rutinas. me llamarán estático pero ahora sí, con estas u otras leyes vuelve a llevarme la corriente. no es la de un río bravo con tantas rocas, son canales, rectos y con barquitos en los bordes por si acaso.
¿no estaría bien a veces vivir la vida de atrás alante? donde el futuro no sólo es ir siendo más joven como ese pequeño cuento de scott fitzgerakd sino que también es revivir los mismos recuerdos, sabiendo, entonces sí, dónde empieza y termina todo. esas segundas y terceras vidas-boceto para milan kundera. quién sabe si me vendría bien ahora.
bueno, llegamos al mar?